Un poco de historia
La carne equina ha estado presente en la alimentación humana desde la prehistoria y los vikingos ya la consumían. En España la costumbre de comer este tipo de carne llegó sobre todo tras la maquinización del campo, procedente de la vecina Francia.
Y es que los franceses empezaron a popularizar la carne de equino durante el siglo XIX y la corriente gastronómica llegó poco después hasta la península. El cirujano de Napoleón era un gran defensor de las propiedades de este tipo de carne y la popularizó durante las campañas napoleónicas. Existe documentación de que en 1856 se celebró un gran banquete de carne de equino en el Gran Hotel de Paris, donde se reunieron grandes personalidades de la capital.
La llegada de las máquinas al campo hizo que esa costumbre francesa se extendiera en España, donde fue habitual comer la carne de los equinos desde mediados del siglo XIX.