Un poco de historia

La carne equina ha estado presente en la alimentación humana desde la prehistoria y los vikingos ya la consumían. En España la costumbre de comer este tipo de carne llegó sobre todo tras la maquinización del campo, procedente de la vecina Francia.

Y es que los franceses empezaron a popularizar la carne de equino durante el siglo XIX y la corriente gastronómica llegó poco después hasta la península. El cirujano de Napoleón era un gran defensor de las propiedades de este tipo de carne y la popularizó durante las campañas napoleónicas. Existe documentación de que en 1856 se celebró un gran banquete de carne de equino en el Gran Hotel de Paris, donde se reunieron grandes personalidades de la capital.

La llegada de las máquinas al campo hizo que esa costumbre francesa se extendiera en España, donde fue habitual comer la carne de los equinos desde mediados del siglo XIX.

La carne de equino procede de distintas razas distribuidas por toda la Península. Cada una de ellas tiene sus propias características, pero todas conservan las bondades de la carne de estos animales que se crían en libertad y que tienen una alimentación totalmente natural. Las razas más habituales para la producción de carne son:

La raza equina hispano-bretón
Caballo de monte del País Vasco
Raza burguete
Raza jaca navarra
Caballo de la Montaña Asturiana
Caballo pirenaico catalán
Caballo marismeño

¿De qué animales procede?

¿Qué importancia tiene en España?

España es uno de los países europeos con mayor censo de equinos y la calidad genética de las razas autóctonas es muy reconocida a nivel internacional. Los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación estiman el censo de equino en unas 600.000 cabezas de ganado, aunque no todas ellas se dedican a la alimentación.

Y es que este ganado contribuye al mantenimiento del medio natural y al aprovechamiento de pastos. Esto contribuye además a fijar población en las áreas rurales y ayuda de una forma importante a su desarrollo.

El despiece del equino no es tan diferente al de la vaca y seguro que muchas de las piezas os resultan familiares:

Espaldilla
Paletilla
Brazuelo delantero
Falda
Rosca
Brazuelo trasero
Tapa
Contra
Babilla
Grupa
Solomillo
Lomo
Entrecot
Aguja
Pescuezo

¿Qué piezas se utilizan?

¿Qué beneficios tiene?

La carne de equino es más saludable que otras carnes rojas, tiene bajo contenido en grasa y pocas calorías y es rica en proteínas de alto valor biológico. Además, es una de las más ricas en vitaminas, con una gran presencia de la B1, B2, B3, B6 Y B12. Sin olvidar que contiene algunos de los minerales fundamentales para el buen funcionamiento del organismo: el hierro, el zinc y el fósforo. Está muy recomendada para personas con un cuadro de anemia y para todos aquellos que quieren llevar una vida sana.

Esta carne tiene menor contenido en grasa, pero mayor riqueza en glucógeno y valor proteico. Es rica en hierro y es también una fuente importante de fósforo, magnesio y zinc. Comparada con otras carnes, es rica en piridoxina. Tiene altos contenidos en ácidos grasos Omega 3. Todos estos beneficios nutricionales acompañan a su especial y delicado sabor.