Como ya os hemos contado en anteriores posts, la carne de potro es sana, sabrosa, ¡y muy versátil en la cocina! Sus diferentes cortes y su delicado sabor la convierten en una delicatessen que podemos disfrutar cada día. Hoy te damos ideas para que la incorpores a tu cocina. No te preocupes, que no hace ser un genio de los fogones para ponerte el mandil y cocinar nuestras propuestas.
STEAK TARTAR
Una de nuestras favoritas, perfecta para una cita romántica o una noche de picoteo con amigos. Fácil, rápida y apta para todos los paladares. Lo primero es escoger bien la pieza, que debe ser de solomillo para proceder a cortarla a cuchillo hasta que esté bien picada. Luego puedes apostar por un aliño clásico de mostaza, tabasco, pepinillos, limón, pimienta y sal (tienes la receta completa aquí) o arriesgar e incorporar un aire asiático con salsa de ostras, jengibre encurtido, cebolleta y wasabi (steak tartar al estilo asiático). Y luego puedes sustituir la habitual yema de huevo de gallina por yema de huevo de codorniz. Un acierto seguro.
LASAÑA
Otro de los clásicos que queda delicioso con carne de potro. Hoy os proponemos una receta muy sencilla, sin bechamel, y con un delicioso crujiente en la última capa. Dile a tu carnicero que te pique la carne y prepara: apio, cebolla, ajo y passata (es un puré de tomate italiano, en los supermercados puedes encontrarla sin problema. Si no, puedes sustituirla por tomate natural de bote cortado). La idea es hacer un ragú a fuego lento (tienes la receta completa aquí) para luego montar la lasaña y terminar con una mezcla de queso gruyere y parmesano rallados. Añadimos un poco de pan rallado y ¡a gratinar! Si quieres también puedes probar nuestra lasaña de calabaza, gorgonzola y carne de potro.
ESTOFADO
Ideal para esos días fríos, en los que nos apetece algo reconfortante. Nuestro consejo, probadlo con cerveza negra. Es importante que le pidáis al carnicero que os limpie bien la carne y os la corte en trozos regulares. Haremos un sofrito con cebolla, zanahoria y tomate. Luego añadiremos la carne ya marcada y la cerveza negra para dejarlo cocer a fuego muy lento hasta que la carne esté tierna (tienes la receta completa aquí).
A LA PLANCHA
Los noveles en la cocina no tenéis que tener miedo a la carne de potro, que es perfecta para hacer a la plancha y preparar la cena en un momento. Debéis comprar bistec, entrecot o solomillo y dejarlo atemperar un rato fuera de la nevera. Luego solo queda calentar la sartén, salpimentar ¡y comer!
EN SALSA
Volvemos a la mínima dificultad y a la posibilidad de cocinar para muchos por muy poco dinero y sin casi esfuerzo. Para ello haremos un solomillo en salsa de vino tinto. Tras salpimentar y meter el solomillo entero en el horno, reduciremos el vino hasta la mitad de su volumen y añadimos a esa reducción el caldo de carne. Luego solo nos quedará sacar la carne del horno, trocearla y salsear.
Ahora nos queda deciros, ¡bon apetit!